lunes 30 de marzo de 2009

Saldos Arias

Por primera vez en Saldos Arias, sendas colecciones completas de supuestos genios salvadores y visionarios de la moda mundial: Marc Jacobs para Louis Vuitton y las niñas Rodarte.





Marky para Vuitton ha decidido sacar todo del armario (y cuando digo todo, me refiero a todo) y plantárselo encima a las modelos. Desde luego, esta profesión no está reconocida como se merece (por mucho que cobren, que, en general, no es el caso). Total, que se ha ido a los míticos Almacenes Pontejos y se ha dejado un dineral en abalorios, plumas y chorraditas varias y ni corto ni perezoso, como recién salido del drogatarium, se los ha cosido (es un decir) encima de faldas, chaquetas, zapatos y si se descuida hasta en la melena impoluta y el gesto incorrupto de Santa Wintour del Santísimo Vogue (protectora, mentora y auténtica culpable de todo esto).





Puede que las prendas por separado funcionen (sólo faltaba), pero el estilismo, la idea, el concepto que ha presentado en el desfile es como para mear y no echar gota. Y encima el Emporio Condé Nast nos lo vende como lo más más de lo muy muy. Pues no.
Desde Las Ventajas decimos NO y animamos a decir NO a tanta mamarracha del feísmo y el sinsentido. Una cosa es que viejas popstar no tengan más criterio estilístico que los ceros de su cuenta corriente y otra muy distinta, que esto sea algo parecido a la moda, el arte o la creación. Di NO a las pasadas de tarro de Marky.





Las Rodarte son harina del mismo costal. Elevadas a los altares por la misma Santa Patrona que beatificó a Jacobs (y conseguirá llevarle todavía más allá y si no, al tiempo), tuvieron que pasar por una dieta draconiana porque, está claro, las gorditas (por decirlo suave) no venden como diseñadoras avant garde y ultra modernas. Pues yo sigo diciendo NO. NO a que intenten vendernos ESTO como una genialidad y a estas niñas como las nueva Vionnet y Chanel del siglo XXI. No cuela.





Les tengo cierto aprecio sólo por haber cedido a ver su proceso de adelgazamiento publicado con todo detalle (dieta y diarios incluídos) en Vogues de todo el mundo. Pero la ternura no da para más.



Dos colecciones completas en el Saldos Arias. Alguien se imagina los gritos estratosféricos de la blogosfera si esto se hubiera perpetrado en Cibeles por diseñadores de Cuenca, Tomelloso o La Borbolla en lugar de por neoyorkinos??. No lo quiero ni pensar...

sábado 28 de marzo de 2009

La música de Alterego



Love of Lesbian
Noches reversibles

miércoles 18 de marzo de 2009

Ya es Primavera



Pues si lo dice ECI habrá que creerlo. A ver qué vamos a hacer si no tenemos con quién comparar!. Si al menos tuviéramos otros grandes almacenes para que hicieran la competencia, algo así como rollo Macy´s y Bloomingdales o el difunto Galerías Preciados (que aunque no lo recuerdo, era mucho más cool), pero como no lo hay, sólo queda aguantarse y creer a pies juntillas la inauguracion oficial de la temporada por la tiendecita (es un decir) en cuestión que en estos casos ya se sabe que es como El Zaragozano, no falla nunca.

Es lo que tiene vivir bajo la dictadura del GAU (Gran Almacén Único). Claro que, viendo como va todo esto del comercio, no se si tiene mucho sentido la propia existencia de grandes almacenes hoy en día. No lo tengo claro porque no soy nada aficionado a comprar en ese sitio, ni siquiera a entrar por una cuestión de salud (propia). Todo en su interior me daña, desde la luz hasta el hilo musical pasando por la disposición de la mercancía (a los cinco minutos ya no distingo una licuadora de una pashmina) o los olores (la sección de perfumería es tóxica), por no entrar en el tema escaparates que son harina de otro costal.

El caso es que ya está aquí la primavera y lo sabemos no por el aumento de las temperaturas (bendito anticiclón), ni por la más que probable megaexplosión de alérgenos en el aire tras un invierno siberiano. No. Lo sabemos por el anuncio de ECI. Las cosas como son.
Siempre nuevos y siempre iguales. Las modelos saltan a cámara super lenta por una ciudad gris en la que balcones y terrazas empiezan a llenarse de hierba o enormes cortinones con flores como de grabado de biología cubren las fachadas de vetustos edificios.
Todo esto, acompañado con música ambiente que en algunos casos se mete en la cabeza más que la cancioncilla de Baute y Marta Sánchez (maldita sea, ya está aquí otra vez con sólo nombrarla) y, por supuesto, con ropa.

Ropa que viene siendo más o menos la mismita que la primavera pasada y la otra, y la otra, y la otra... blazers, rayas marineras (ay, que de moda que están, oiga!), trench de verano (novetta!, novetta!) y complementos grandes, cuanto más grandes mejor.
Todo ello, sin olvidar el rollo safari por África (quieroqueRobertRedfordmelaveelpelo) que es siempre muy socorrido.

DKNL tiene una teoría acerca de las mujeres que se visten en tonos marrones que, aún siendo muy interesante, no puedo transcribir que está la cosa muy mala y te atizan una advertencia de contenido por cualquier caca, culo, pedo, pis escrito, descrito, fotografiado o publicado. Lástima (y yo que estoy deseando una advertencia a ver si mi blog despega de una vez!!).



Yo antes pensaba que en ECI sólo compraban las madres. Era un lugar muy de madres de las que todavía preguntan por "la sección de caballero" o que para describir una prenda aluden a su "confección" o excelente "género". Pues el caso es que no. En la tienda que nos trae la primavera (más todas las otras estaciones, los Ocho Días de Oro, La Semana Fantástica, Cortylandia y la propia Navidad), compra todo quisque. Menos yo. Lo cual tampoco tiene que ser necesariamente bueno ni malo. Simplemente, es así. Cosas de mi frágil salud.



Lo que de verdad me gusta de estos grandes almacenes es que tienen leyenda negra. Flipa. Algo que ni Prada (dale tiempo!). Por ejemplo: se cuenta que un avezado gacetillero de provincias escribió un libro contando los entresijos del GAU. Pues bien. Una vez salido a la venta, se dice que fue el propio GAU el que compró todas las ediciones para sepultar para siempre los libros en un sótano frio, oscuro y con más ratas que la celda de Edmundo Dantés.
Otra: se cuenta que a las empleadas (nunca a los empleados) que osan protestar por sus (supuestas) míseras condiciones de trabajo, las destierran a un sótano frio y húmedo (con todos los libros anteriores, digo yo) donde encima, siguen siendo obligadas a ir maquilladas como una puerta.
Otra (en este caso verídica y comprobada): unos amigos allá por el principio de los 80´s tuvieron la idea de editar un periódico que nacía con vocación de independencia, progresía y modernidad. En cierta ocasión, informaron sobre un conflicto laboral agudo dentro del GAU. Resultado: el GAU quitó toda su publicidad del periódico y éste pasó a mejor vida (no se si al sótano con los libros y las empleadas represaliadas). Esto puedo decir que me lo contó en persona (qué nivel) un fundador del periódico de vida breve, que nació con la idea de tocar los huevos al sistema y éste le estrujó los suyos a la primera de cambio.



En mi vida he conocido a dos ex-empleadas de ECI y ambas me contaron cosas truculentas y muy divertidas (para escucharlas que no para vivirlas). Claro que, para ser justos, viendo a estas dos, no tengo muy claro los criterios de selección seguidos por el Departamento de RRHH (lagarto, lagarto). O tal vez sí. Con que respiren y sepan mantenerse en pié, valen. Si además, saben contar (con los dedos) es probable que lleguen a jefa de sección. Algo más común de lo que pensamos en el mundo laboral.
Las feministas recalcitrantes, que aunque parezca mentira, todavía existen, aseguran que alcanzaremos la plena igualdad entre sexos cuando haya mujeres incompetentes en puestos de responsabilidad. Pero si ya las hay!!. Casi (sólo casi) tantas como hombres.

Decía el poeta que "la primavera ha venido y nadie sabe cómo ha sido". Vaya que no!.
Los publicistas lo saben y los jerifaltes del Gran Almacén Único también.
No hay más que dejar caer inocentemente en una frase "ya es primavera..." y esperar a ver qué pasa.
Nueve de cada diez responderán lo que todos tenemos en mente.

lunes 16 de marzo de 2009

Gente de noche que no conozco por el día



No se si a todo el mundo le pasa pero en mi caso está empezando a adquirir tintes verdaderamente preocupantes. Gente que conozco por la noche, que mis amigos saben quién son o los distinguen al menos, y luego por el día no tengo ni repajolera idea de quién los trajo al mundo.
Es verdad que siempre es gente que no me interesa lo más mínimo, es decir, la típica peña que acaba sonándote su cara de verla siempre por el mismo bar pero aún así, me gustaría tener un poco más de retentiva visual. Más que nada para evitar tener que poner cara de paisaje veneciano cuando alguien me saluda o cuando no puedo intervenir en jugosa conversación (cotillística) simplemente porque no se de quién coño están hablando. Y eso es muy triste, lo puedo asegurar.

Hubo una época no muy lejana, en la que opté por ponerme borde contestando cosas del tipo: "debería conocerte?", pero viendo que eso tampoco daba resultado (tal vez a Jon Kortajarena le funcione pero a Alterego, para nada), volví a lugar seguro. O sea, a la cara de palo y la consiguiente decepción, habida cuenta de que tras arduas (o no, que hay gente para todo) explicaciones del interesado/a, seguía sin saber quién era. Serán principios de Alzheimer?. No es broma. De todas las enfermedades que, probablemente, me acompañen en mi (lejanísima) decrepitud, esta es la que más me aterroriza porque te borra la vida. Y bastante invierto yo en la mía como para que me la venga a borrar un señor con nombre alemán...



A lo mejor es culpa del alcohol que ya no me trata tan bien como solía. DKNL dice que es debido a mi desorden a la hora de ingerir sólidos, pero creo que lo dice movido exclusivamente por la envidia y por eso no se lo tengo en cuenta. El pobre acaba de pasar una mala temporada de salud. Dos terribles gripas seguidas, ambas coincidiendo con que le daba cobijo en su casa a DV (no seré yo quien diga que hay alguna relación, pero en cualquier caso, raro es...). Repuesto ya de su último achaque, parece que vuelve a la vida. Veremos cuánto le dura. De momento, me ha regalado una gorra de Dolce & Gabbana que acompañará todo mi verano (si en algún momento, éste se digna aparecer). Gracias ante todo (por la gorra y por la teta!).

A lo que iba que me disperso (otra vez el Alzheimer): no pido conocer a todo el mundo que ya bastante gente conozco (alguna que me hubiera gustado no conocer nunca) pero, por lo menos, ser capaz de distinguirlos. G y DKNL, que para estas cosas son una máquina de acumular información, son los que suelen ponerme al día con pequeñas anotaciones al margen que hacen que no me pierda del todo, del tipo: "es el camarero de...", "es el novio de..." o "es el que tiene el fotolog nosequé". Al menos, algo es algo.
El problema viene cuando no están ellos cerca.
G dice que tengo una facilidad innata para desconectar de cosas o personas que no me interesan. Siempre supe que esto era verdad pero a veces me asusto hasta yo.

Tenemos una capacidad limitada en el cerebro para cosas inútiles?. Mi cerebro funciona de manera excluyente?. Por qué para unas cosas tengo tanta retentiva y para otras no?... Cuánto tiempo le durará a G el furor por el deporte y por ponerse en forma?. Cuándo pasará su flamante step a vivir en el limbo de los objetos olvidados bajo la cama?

Y a todo esto...de qué estaba hablando????

sábado 14 de marzo de 2009

La música de Alterego



Spunky
No te puedo olvidar

viernes 13 de marzo de 2009

Friday The 13th



"Mátala mamá": estas simples palabras pueden convertirse en la mayor de las pesadillas para un niño de pocos años como yo cuando vi por primera vez Viernes 13 (aclaración: me refiero a la auténtica, es decir, la primera parte).
Sin embargo, no fue así. Me dio mucho miedo cuando la estaba viendo pero no consiguió mantenerme despierto después. En mi cama, a oscuras, con tan solo la luz que se colaba por la ventana proveniente de la calle, era el escenario ideal para dar rienda suelta a la imaginación y, de paso, una noche toledana a mis padres.
Nada de eso. Sentí una especie de cosquilleo en el estómago que me duró toda la noche y todo el día posterior, por no hablar de ser el único de mi clase al que habían dejado verla. Es lo que tiene haber sido criado por unos padres absolutamente permisivos en lo cinematográfico, algo que nunca les agradeceré bastante.

Con el paso del tiempo, seguí cultivando mi afición al cine de terror. En los primeros años de facultad, iba con PM ("capitanes de quince años que fuimos para ser ahora dos desconocidos...") a ver maratones de películas de terror, casi todas serie B cuando no Z directamente, tres y hasta cuatro seguidas... nunca olvidaré aquellas sesiones.



Ahí es donde descubrí que el mundo del psicokiller entrañable no empezaba y acababa en Jason. También estaba el querido Freddy o el gran Caradecuero... qué tiempos.

La primera parte de Viernes 13 (se han hecho hasta once secuelas) fue dirigida en 1980 por Sean Cunningham.
En esta primera entrega, no es Jason el asesino de los insoportables habitantes del campamento del lago, sino su madre (que ya se sabe que no hay más que una).
Aunque la máscara de hockey es lo que más define a Jason, esta no apareció hasta la tercera parte. Igualmente, su arma favorita es un machete y no una motosierra (que sí es la usada habitualmente por Caradecuero en La Matanza de Texas). Una cuestión de matices.

El compositor de la música creó el eco utilizando las sílabas "ki ki ki ma ma ma", inspirado en la voz que oía su madre en la cabeza instándola a arrasar con los insoportables adolescentes de Cristal Lake y su exceso de hormonas ("kill mama!").





Feliz Viernes 13 a tod@s!

miércoles 11 de marzo de 2009

Parque Jurásico



Todo empezó con un pequeño insecto cristalizado durante siglos en un ámbar prehistórico. Un mecenas visionario con cartera llena, consiguió hacer su sueño realidad, devolverlos a la vida jugando a ser Dios gracias a la manipulación del ADN.
Los encerró en una isla repleta de millonarias y sofisticadísimas medidas de seguridad e imaginó un gigantesco parque temático para uso y disfrute de una Humanidad hambrienta de nuevas y excitantes experiencias.

Poblaban aquella isla remota todo tipo de especies surgidas de la manipulación genética pero un día, la avaricia humana dió al traste con todo aquel montaje colosal y sus habitantes rompieron vallas, se zamparon guardas y (nadie sabe a ciencia cierta cómo lo consiguieron dado que habitaban una isla perdida) salieron al mundo exterior.
Desde entonces, pueblan escenarios y listas de ventas aupados por unos fieles devotos dispuestos a pagar lo que se les pida por ver a esos prodigios de la naturaleza en acción.
Podían haber organizado una feria como las de antaño, con pregonero vocinglero y gitanas de coloridas enaguas superpuestas dispuesta a leer el futuro en la palma de cualquier mano. También podían haberse dedicado a dar provechosas charlas en sociedades científicas, de historia natural o de amigos de razas en extinción.
En lugar de eso, optaron por las giras mastodónticas. Todo hecho a su medida. Ding, dong: pasen (por caja) y vean!!

Desde el Tiranosaurus Rex, conocido en el exterior como Bob Dylan que vive en una gira permanente (de hecho, se llama The Neverending Tour) hasta pequeños advenedizos como el Maleevosaurus, tremenda depredadora de nombre común Madonna que sospechando cercano su final, se embarca en recitales interminables y a cada cual más complicado y laborioso a 100 euros (de nada) la entrada.



La adaptación al mundo humano de estas especies que deberían llevar milenios extinguidas no es, ni mucho menos, homogénea.
Los Triceratops, de nombre vulgar U2, se refugian tras su líder global, buscando en el grupo la seguridad de un supuesto anonimato. Mientras tanto, entre gira y gira, el líder de la manada cambia de hábitat con suma facilidad, con una sola cosa en común: siempre es posible verle en lugares en los que se ventile algo de importancia crucial para el planeta o la raza humana. No es difícil de distinguir, ya que su apariencia permanece inalterable desde siempre. De todos es sabido su poca afición a la moda (tal vez sea algo demasiado frivolón para él), excepción hecha de las gafas de sol que siempre cambia y siempre son iguales: grandes, transparentes, feas.

Dotados de una inteligencia cercana a la humana, se aprovechan de la tecnología que el mundo les ofrece: así, utilizan las tv y radios públicas y privadas para publicitar sus nuevos trabajos, sin importar la calidad, la originalidad o el talento. No lo necesitan. Ellos no.
Como en toda especie biológica, las peculiaridades hacen de estos dinosaurios lo que verdaderamente son. Mientras unos quieren tapar su decadencia culpando a las discográficas y tatuándose "esclavo" en la cara, otros suspenden giras con un batir de caderas por supuestas faringitis u oportunas caídas de cocoteros. Ya se sabe que la cabra siempre tira al monte y es en cierta manera inevitable que queden en su código genético ciertas trazas o instintos de lo que un día fueron: libres, salvajes, únicos.

Los hay que también se niegan a reconocerse para lo cual se rodean de nuevos (o no tanto) talentos que supestamente siempre le admiraron para, tras una ardua labor de producción, dar a luz un disco (casi siempre doble) de duetos, versiones, rarezas, recetas, remedios milagrosos y demás.
Dependiendo del poder adquisitivo, a veces los viejos dinosaurios se refugian en pequeños teatros donde siempre su genio es mayor.

Mención aparte merece el Zephyrosaurus, antiguo depredador rebelde y (supuestamente) genial, actual padre de familia que acompañado siempre por una (supuesta) banda mítica con nombre de calle hace discos (supuestamente) geniales, con letras (supuestamente) comprometidas, cargadas de (supuesta) ironía y trasfondo político y social.




Debo admitir que de todos ellos mi favorito es el Velociraptor, auténtico rey que lo fue durante mucho tiempo para luego caer en desgracia por un quítame allá esas pajas y un bebé mal aireado en un balcón de hotel de lujo. Machacado, juzgado, condenado, arruinado, blanqueado... ya nadie puede asegurar que sea realmente él, y aún así, yo creo que es más él que nunca.

Dieciocho conciertos solamente en Londres (que tampoco está la cosa como para arriesgarse a que le vuelvan a detener) con una duración prevista de entradas a la venta de unos 30 minutos (tirando por lo alto). Muchos irán para poder decir que lo vieron antes de su total aniquilación, otros para dejar caer una lágrima escuchando los primeros acordes de Billie Jean, otros para ver esa forma de bailar que acabó con todo lo conocido hasta entonces, otros, en fin, para ver si tira a uno de sus vástagos desde la torre de sonido (convenientemente envuelto en su burka de los domingos)... y muy mal se tiene que dar la cosa como para que no salgan con la sensación de haber visto en acción al último de los grandes.

Son muchos (la mayoría) los que merecen ser devueltos a la isla y algunos al insecto y el ámbar originario.
Son muy pocos los que deberían seguir entre nosotros porque, a pesar de todo, siguen llenando el mundo de belleza, talento, energía y absoluto poder. Eso que ninguna manipulación de ADN te puede dar...

lunes 9 de marzo de 2009

Summertime...















Quiero sol, playa, descanso, pieles broncedas, coca-cola (light) en la terraza del Hotel de la Playa, quiero estrenar mis chanclas de Prada, quiero comprarme una toalla nueva y que mi vieja bolsa de Vogue huela a protector solar y arena, quiero olvidarme de las bufandas y ver sólo pareos, quiero El Patio por la noche y gin tonic de Bombay Saphire, quiero salir todos los días y tener buen aspecto, quiero olvidarme del abrigo... quiero verano!

viernes 6 de marzo de 2009

The neverending week



Por fin es viernes... claro que si no tuviera que trabajar el sábado, sería más viernes. Mira por dónde me jodieron mi momento favorito de la semana: el viernes por la tarde, ese momento en el que parece que todo es posible, como cuando se da la primera mano de cartas en una partida de póker.
Cuando ELLA entró en mi despacho, sabía lo que me iba a decir antes incluso de que abriera la boca. Pensé en decir NO pero dije . En el fondo me está bien por mindundi. Qué difícil me resulta decir que no!. Ya lo decía Fangoria en una magnífica canción, "El arte de decir que no".



Mientras tanto, sigue el mal tiempo, como si no estuviera dispuesto a dejarnos nunca. Y ya es primavera en medio mundo. Bueno, al menos en los escaparates de medio mundo. Juro que hoy cuando iba a trabajar y veía tanta minifalda, tanto bikini y tanto pareo casi me da un parrús y caigo inerte bajo la granizada de fin del mundo con que el tiempo climático se venga de la Humanidad por calentarle para luego dejarle en nada...

Menos mal, que algunas cosas siguen llenando de alegría mi existencia. A saber, el disco nuevo de Fangoria porque está hecho única y exclusivamente para MUY FANS. Es verdad que no es el mejor de su discografía (es casi imposible volver a escribir y componer "Una temporada en el infierno"), pero espero que sirva para olvidar a tanto advenedizo que se unió al calor de "No se qué me das" o " Criticar por criticar". Han dejado atrás a Spam como productor y se marcan un tanto de lujo al encargar la producción a ex-componentes de Sigue, Sigue Sputnik. Cambio de sonido sin perder las esencias, letras algo más flojas de lo que nos tienen acostumbrados y algunas joyas como "Absolutamente", "La pequeña edad de hielo", "Con los ángeles" o la maravillosa "Mi futuro sin tí".



Lo que no me gusta: la clarísima (y a mi juicio, innecesaria) presencia de Vaquerizo y su obsesión por vivir una época que no es la suya. Nunca lo fué. No podría serlo. Ni la Movida (qué cansancio) ni la Factory de Warhol. Como tampoco es la mía. Por edad, más que nada. Superpunto, sin embargo, todo el packaging del disco. Las fotos cuidadísimas de Gatti, las referencias a la Factory y toda su trouppe y el detallazo de cuidar a sus fans como lo que somos, personas medianamente inteligentes.

Más cosas que me alegran esta semana interminable: La soledad de los números primos, una maravillosa novela de Paolo Giordano que me inquieta y me produce ternura a la vez en mis desplazamientos en el bus. La soledad de dos personas marcadas por terribles acontecimientos en su niñez y su exasperante y a ratos desesperada búsqueda de la normalidad. Entre medio, algo parecido al amor. Un amor insano y oscuro pero quién dijo que todo ha de ser de color de rosa??. Leyéndola pienso que, en más ocasiones de las que pensamos, la niñez es lo peor que te puede pasar.
Menos mal que ya es viernes... ah, que todavía me queda el sábado...

miércoles 4 de marzo de 2009

Sí...bueno, no?



Atención: preguntas: qué tiene que ver Rafa Nadal con el hombre Lanvin?. Alguien se le imagina con uno de esos exquisitos trajes de Elbaz?. Hay algo más alejado del deporte que el propio Alber y sus chicos frágiles y quebradizos?.
No lo creo. Sin embargo, los deportistas venden. Esto es una verdad incuestionable. Desde el hombre-anuncio por excelencia (David Semidios Beckham) y sus calzoncillos de Armani (amazing!) hasta Iker Casillas y su cancioncilla de vergüenza ajena, pasando por Gasol o Alonso, nada parece más rentable para las marcas que tenerlos en nómina. Y da igual lo que sea. Lo mismo da que nos animen a gastarnos 60 euros en unos calzoncillos, que 300 en una Play o 5000 en un reloj.

El fenómeno es más que global, es cósmico. Anna Kurnikova no ha ganado en su vida un gran slam, ni siquiera un torneo importante, pero a quién le importa?. Desde luego a los publicistas de Tag Heuer, Pronovias o Nike, no. Lo importante es la actitud. Actitud ganadora, de chic@s sanos, sin rastro de dopping, de espinillas o de vida (vivida). Contentos y radiantes. Sonrisas deslumbrantes y pieles de fábula via Photoshop (el verdadero gran invento del siglo XXI).
Y no es un caso exclusivo de la publicidad. Que ahora mismo recuerde (tengo memoria de pez), Guardiola primero y los olímpicos de waterpolo después, pasearon palmito en desfiles de Antonio Miró. Gemma Mengual le cuesta menos subirse a una pasarela que a Chávez organizar un referéndum para autoperpetuarse. David Meca (gran tema!) lleva sus patrocinadores pegados a la piel (será porque en el bañador no le caben todos), aparte de autopublicitarse en cualquier programa de TV que se tercie, ya sea de cocina, culturilla general o trabajos manuales (aka pretecnología).



El caso es salir. Vanity Fair dedica un edito de moda a Verdasco, Lebron levanta en peso a Giselle en la portada de Vogue USA. Anna Wintour babea por Federer (y yo un poco, también) y Fernando Alonso (para quien no lo conozca es el marido de esa "gran cantante" que pone su "maravillosa voz" al servicio de las "excelentes composiciones" de El Sueño de Morfeo) se autoparodia al servicio de Renault y de su propia cuenta (nada) corriente. Mucho debió ser el parné que la marca francesa le puso en las manos para que este dechado de sentido del humor accediera a ello. Los compañeros de un periódico asturiano que él veta sistemáticamente en sus ruedas de prensa (todo por cometer el terrible pecado de publicar su boda) están que se parten...



Y digo yo: entre tanta colonia, aseguradoras, mutuas, bañadores, cavas, cremas hidratantes y Turbomix... para cuándo un anuncio de diccionarios?. Y de oratoria?. No sería genial ver a Raúl (para despistados es ese jugador del Real Madrid que es noticia diaria por no hacer nada) animando a la lectura o vendiendo las bondades de la RAE (que, además, fija, pule y da esplendor)?.



Porque no hay nada, queridos niñ@s, más desesperante que oir hablar a un deportista de élite y mucho más a un futbolista.
Balbucean frases inconexas y topicazos frente a los micrófonos sin que se les despeine el flequillo (qué moderno soy!!) o tan siquera se les mueva un poco de sitio la consabida bandolera de Louis Vuitton (qué moderno que soy!!). Y eso que las preguntas suelen estar hechas para mayor gloria de sí mismos...
Ya puestos, yo prefiero a alguien como Etó: soberbio, sobrado y con muy mala leche. No va de cuquín ni de yerno ideal pero habla clarito, clarito.

Cualquier cosa antes que "lo importante es el equipo", "queda mucha liga", "el fútbol es así" o, desde luego mi favorita de largo: "sí... bueno, no?".