martes 30 de junio de 2009

Divas



El sábado por la tarde, aprovechando que hacía un sol de justicia (y ya se sabe que por estos lares un rayo de sol basta para echar a la gente en masa a las calles) salimos de cañas a una hora intempestiva: ocho y media de la tarde.
Nos dirigimos de cabeza a la Plaza del Sol donde nos encontramos con los Sres. de B que se unieron a nosotros en una francachela que, al menos para algunos, duraría hasta las primeras horas del alba (qué bonito me ha quedado esto!).

Al grano: es imposible salir a esas horas. Ya no tenemos edad. Todo está tomado por hordas de adolescentes con sus mejores galas dispuestos a meter (si les dejan) y a emborracharse con poco dinero y mucho teatro (lo tuyo es puro teatro...). Da igual. Lo mejor de todo son ellas. Ellos cultivan ese look "me pongo cualquier cosa y el pelo no lo llevo planchado sino que me nace así". Mucha zapatilla, mucha bermuda, mucha sudadera (con el calor que hacía) y sobre todo, mucho calzoncillo. Ya expuse en otra ocasión mi teoría sobre cómo saber la edad de un chico/hombre/varón con sólo mirarle el pantalón. Aclaro: se ha de mirar cómo lleva el pantalón. No otras partes. Eso no suele delatar la edad.

Ellas son un circo. Divas de barrios bien (clones de Lady Gaga, el gran fiasco de la temporada) mezcladas con chonis poligoneras que aportan ese punto de descaro y color tan necesario en estos tiempos de crisis perpetua. Observando esta verdadera pasarela del casual uno entiende en toda su magnitud el fenómeno de la moda pronta. Y también de dónde sale la fortuna del querido y nunca bien ponderado, Amancio (un reconocimiento oficial para este hombre ya!!).
Si la edad de un hombre puede ser adivinada por su forma de llevar los pantalones, la de las chicas es inversamente proporcional al tamaño de su falda (o de lo que sea que les hayan vendido como tal). Cuanto más corta, menos años.

Mención especial para la chica blanquísima de piel, super skinny (todas lo son) de vestido amarillo, taconazos imposibles y pelo copiado de desfile de Galliano. Toda una obra de ingeniería civil que la niña lleva con la misma naturalidad que yo los vaqueros. Quizá con más naturalidad.



Igualmente, mención super especial para el pibón moreno de jersey de rayitas a modo de vestido (insisto: no era un vestido; era un jersey) con las mejores piernas que recuerdo haber visto en directo en mucho tiempo. Se la puso dura (sin perdón) hasta a los indigentes que por allí pasaban. Sus cansados ojos no podían creer que se les despertara el deseo con algo que no llevara la marca Don Simón bien visible.

Las poligoneras son harina de otro costal. Estaban fuera de su hábitat natural, demasiado lejos de los barrios bajos (porque están en la parte baja de la ciudad) pero no hay nada que no pueda solucionar unos vaqueros de pata de elefante de tiro bajo, un buen tanga bien a la vista y unos estupendos pendientes tamaño XXL. Ah, si. El piercing en el labio también es fundamental. Cómo he podido olvidarlo.
Tienen, sobra decirlo, menos clase que las divas pero les sobra caradura y desparpajo natural. Hablan a voces, no ocultan su borrachera (al contrario, la fomentan) y dicen tacos a la velocidad del rayo. Muy grandes. Musas a su manera. Mucho más interesantes que los poligoneros. Nada que ver. Ellos son un royo. Insisten en ponerse dos pares de calcetines en sus zapatillas además de todo lo necesario para completar su uniforme: piercing, gorras, tatus.... un cansancio.
Es lo que tiene el verano, que saca lo mejor de nosotros mismos. Piel al alcance de la mano. Divas ignorantes de todo lo que provocan a su paso. O no?.
Un gustazo para la vista y para los sentidos.

Reacciones secundarias: deseo incontrolable de que una pastilla milagrosa del coñazo de Morfeo te devuelva a los diecisiete después de vivir mil años (como dice la canción).
La cándida adolescencia. El verano. La vida.



Sigue el descuartize posterior a la muerte del gran Jacko. Debo confesar que de siempre me fliparon sus vídeos y esa manera tan personal de entrar a saco en todo lo que hasta entonces (y sólo hasta entonces) había sido la música negra y transformarla en otra cosa. Algo nuevo. Algo diferente e inimitable (a pesar de la cantidad de imitadores que le salieron). Me alegro de ver que la gran Latoya sigue viva y da su opinión al respecto. Me sorprendo al ver a Janet y al padre (aquel que le maltrataba de pequeño) en una entrega de premios compungidos y diciendo obviedades. Me asquea comprobar que la picadora de carne de los medios tiene sustancia para varios meses, algo nunca visto desde Lady Di. Me reconforta ver las únicas lágrimas sinceras de todo este circo, la de sus millones de fans en todo el planeta. Y flipo con su madre haciendo la compra...

El ángel más bello de Charlie también nos dejó esta semana. Me niego a ver ni siquiera un fragmento por pequeño que sea del reality que dejó grabado. No quiero (ni tampoco necesito) verlo. Es demasiado real para alguien tan irreal. Echando un vistazo a la retrospectiva que ofrecen las cadenas sobre su vida, es extrañamente doloroso verla tan joven, tan guapa, tan rubia, tan texana, tan sueño americano...

Igualmente me ha producido una enorme impresión el Callejeros Viajeros de ayer. Mi segundo programa favorito (después de Callejeros Chonis y Tanos y viceversa), dedicaba el viaje semanal a Dubai. Un pequeño país del Golfo que nada en petroleo y es propiedad exclusiva de su jeque. Impagable la cara de palo que ponían dos millonarias españolas cada vez que la reportera les preguntaba por el sueldo que cobran los jardineros, limpia-piscinas, porteros, botones, obreros de la construcción, etc. Claro. Como que no cobran...
Pero la verdadera impresión vino cuando al finalizar el programa, veo que está dedicado a la memoria de una chica que falleció en el accidente de avión que iba de Brasil a Francia. Aquel suceso tan inquietante que nos hizo pensar que Lost estaba haciéndose realidad. Y duele verla tan guapa, tan joven y tan llena de vida. Como Farrah. Como Michael en sus vídeos.

No hay nada más desolador que la muerte de las divas. Del nivel que sean. Del sexo que sean. Del lugar que sean.
La muerte es una hostia de realidad. De ahí la acuciante necesidad de ver la vida como un adolescente...

sábado 27 de junio de 2009

La música de Alterego



Michael Jackson
Billie Jean

Hoy no podía ser otra...

jueves 25 de junio de 2009

Bárbara

Me gusta su cara, me gustan sus andares y esa forma de mirar mientras desfila. Me gusta que es alta, muy delgada, muy blanca y tiene una expresión extraña cuando sonríe. También me gusta que sea de Vetusta. Orgullo patrio.

Para la gran Ann Demeulemeester



Para McQueen



En Armani Prive



En Kris Van Assche



Para Gianfranco Ferre



En Armani



Debería trabajar más. Y debería tener un grupo de fans en Facebook.

lunes 22 de junio de 2009

Save the dog!



Todo el sábado por la tarde buscando unas gafas. Quiero jubilar las que tengo ahora y quiero unas muy determinadas, no me valen cualquiera. El caso es que entre las ópticas que cierran sábado por la tarde, las que destilan bordería y ni caso te hacen cuando entras (la próxima vez iré con un bidón de gasolina como la chica del bestseller de moda) y las que no tienen las que quiero, me encuentro sin gafas y cacareando en el blog. Pero no todo está perdido. Hay una pequeña óptica cerca de casa que tiene un horario totalmente incompatible con el mío. A pesar de eso, el lunes en cuanto salga del trabajo, volaré si es necesario, saltaré rotondas y fuentes (cuyos chorros ofenden a Dios) y llegaré. Con la lengua fuera y al borde del colapso, pero llegaré. Esas gafas son mías y de nadie más.

Con el rollo de las gafas y la necesidad perentoria que tengo de descansar, este fin de semana me ha venido de cine. Ignorando completamente el sol, G y yo nos hemos dedicado a descansar, holgazanear, ir de compras, retozar y dormir mucho. Una carga de pilas importante que, inocente de mi, creo que me va a durar toda la semana. En realidad, no llegará más allá del martes pero de momento me vale. El martes de la semana pasada todavía arrastraba una resaca de pánico.



Los viernes que me quedo en casa soy absolutamente fiel a Callejeros, ese programa de Cuatro especialista en mostrar lo más chungo del país. Me encanta ver esas otras realidades tan distintas a la mía y a la de los que me rodean y que hacen que G exclame una vez tras otra eso tan suyo de "poco paro hay para lo que debería haber". No se le puede tener en cuenta. Es economista y director financiero de una empresa y, como todo el mundo sabe, en temas de trabajo y superación personal es implacable.
El caso es que él es más fan del programita de Cantizano y del mismo Cantizano (no nos engañemos). Yo no lo puedo soportar. Esa mezcla de amarillismo, populismo venezolano y demagogia barata (valga la redundancia) me ponen de los nervios, pero a él le flipa y es notorio que en esto de la pareja, un 50% se reduce a ceder.
Quién me iba a decir a mi, al borde ya del sueño, que vendría Cristina Tórrida, perdón Tárrega, la musa de Telemadrid, a espabilarme de golpe. Resulta que tiene un acosador. Como las estrellas de Hollywood. Como las grandes. Como lo que es.



Mal maquillada, mal peinada y peor vestida (as usual), desgrana con mohínes de labios operados y batir de pestañas la extraña historia de un acoso (sin derribo) de una "jovencita" recién llegada a la capital que poco podía sospechar que caer en las garras del Temprano no iba a ser lo peor de aquella aventura.

El climax (no va con segundas) de la historia viene cuando cuenta, ya no estamos en horario supuestamente protegido, que la única vez que tuvo contacto directo con su acosador fue a la salida de la Cadena Ser en Gran Vía. Alguien la cogió por detrás y mientras le susurraba al oído "esto es para tí aunque ya no te lo podré dar nunca más", le metía en la boca... una compresa. Tal cual. Por si quedaba alguna duda, la Victoria Prego del corazón, la bajita gallego-sevillana-coreo-americana, la auténtica e inimitable Patiño (otra musa de la comunicación y de la "libertad de expresión"), le preguntaba: usada?. Afirmativo. Usada. Lamentablemente. Usada.
Yo ya no entendía nada de nada pero, por suerte, la Tórrida estaba allí para aclararlo todo y para decirle a su fan fatal que ya no tenía miedo (vía cheque de la productora de AR).

Previamente a dedicarse a hacerle la vida imposible a la ex-novia de Temprano, super amiga (o sea) de Alejandro Sanz y esposa (ya no hay crisis) de Mami Quevedo, el acosador había nacido con un cuerpo equivocado. Se puso en manos de la cirujía (la auténtica religión del siglo XXI) y había reparado ese error de la madre Naturaleza. De ahí la compresa. De ahí el que ya nunca más se lo puediera dar. De ahí todo el follón. Yo no podía dejar de pensar en la de veces que afirmé ante quien quisiera oírme que lo peor de Todo Sobre Mi Madre es lo increíble que resulta la historia del transexual Lola (espléndidamente destrozado por Toni Cantó). Eso me pasa por hablar.
La realidad siempre supera a la ficción. Muy grande la Tárrega. Muy grande su historia. Muy grande DEC (Dónde Estas Compresa?). No volveré a hablar mal de Cantizano ni del resto de excelentes colaboradores, profesionales de probado prestigio que amenizan esas noches de viernes en que más me hubiera valido entregarme sin reservas a los brazos de la Mahou (Cinco Estrellas) hasta acabar con las pocas neuronas hábiles que me quedan.

Esto me pasa por quedarme en casa.



Pero las sorpresas del finde sin gafas no iban a terminar ahí. Empeñado en seguir viendo televisión, me enchufo a las noticias de Cuatro más que nada por ver a la gran Marta Reyero (vetustense de pro) y me llevo otra sorpresa que casi acaba con mi pobre y maltrecho corazón.

Casi podía decir con los ojos cerrados lo que iba a ver en las noticias: los de siempre haciendo lo único que saben, destrozar vidas en nombre de nada. La muerte de Vicente Ferrer, alguien que apostó por la vida y la compasión (no como los otros). La crisis permanente y su loca algarabía y la Roja que sigue ganando. Un par de recomendaciones de cine, cero como tres segundos de tiempo a velocidad del rayo y para de contar. Sin embargo, una vez más, debo estar más dispuesto a la sorpresa.
Resulta que Daniel El-Kum, aquel estilista de Supermodelo, íntimo de la Obregón se tiró por el balcón de su casa abrazado a su perro porque había un incendio en el salón.



Me pica la curiosidad y acudo de cabeza donde todo tiene respuesta y nada malo te puede pasar: Internet. Y allí (o sea, aquí), me entero que además de eso, tenía una enfermedad mental y que pudo ser él mismo el que provocara el incendio de su casa. Los vecinos (como siempre) ya lo veían venir pero (como siempre), nadie hizo nada. No digo avisar a la policia por un peligro quizá inexistente (aunque tal y como se está poniendo últimamente El Cuerpo, no me importaría verlos en mi casa un día sí y otro también), pero no hubiera estado mal que alguien se hubiera parado dos minutos a hablar con él en el ascensor, preguntarle qué tal le iba todo, ser humano. Ser más Vicente Ferrer. La mejor información sobre el caso la proporciona El Mundo en su edición digital (a veces lo leo a escondidas). Para esto y todo lo relacionado con conspiraciones, ácidos bóricos y secretos de sumario, el periódico del amante de Exuperancia Rapú es único. En El País (mi periódico de referencia), ni siquiera daban su nombre. A todo esto, qué culpa tenía el perro?. Tomará medidas la Sociedad Protectora de Animales ahora que ya ha terminado San Isidro?.

El fin de semana que viene, ya con gafas nuevas espero, nada de quedarse en casa que, visto lo visto, es super perjudicial. Yo a mis Mahou. Nada de tele que da miedo. Mucho miedo...

sábado 20 de junio de 2009

La música de Alterego



Françoise Hardy
Voilà

lunes 15 de junio de 2009

Los Más Más

Cada año salen publicadas listas de los más elegantes del planeta, algo que, la mayoría de las veces, suele confundirse con ir bien vestido o llevar un pastizal en ropa encima. Desde mi modestísima opinión nada tiene que ver una cosa con la otra y movido por el sano empuje del culo veo, culo quiero, Las Ventajas publica en rigurosa primicia, su lista de Los Más. Así. No los más elegantes, ni los mejor vestidos, sino Los Más.
He de señalar, que el orden en que aparecen nada tiene que ver con mi predilección por ellos, excepto en el primer caso. Porque, para mí, el primero de esta lista es El Primero.



Carlos de Inglaterra. Príncipe de Gales, viudo de una leyenda y marido de Camilla. Ahí es nada. Además, padre de otro de los integrantes de Los Más. Nadie como él sabe llevar los trajes, los abrigos con años a sus espaldas ni el chaqué gris. Está más allá de modas, tendencias o bellezas. Es el mejor. Un auténtico icono de estilo. Alguien a quien parecerse de mayor.



Sean Connery. En cualquier época y de cualquier manera. Una lección magistral de cómo ser sexy. No de parecerlo ni de intentarlo. Él lo es. Algo que no está al alcance de cualquiera.



Jude Law o cómo vestir increíblemente bien sin parecerlo. El desaliño cuidado más todo lo que la naturaleza da. Ya se sabe que lo que Dios no da, Salamanca no presta (o algo así).




Enrique de Inglaterra
. Hijo pequeño de El Más. Por desgracia, su hermano mayor apuntaba maneras pero si olvidamos quién es, en nada se diferencia de cualquier inglés típico. Henry sin embargo, es otro ejemplo de desaliño cool que unido a su puntazo macarra hace que esté aquí por méritos propios.



Hedi Slimane. Ese punto "nunca como" me supera. Debería hacérmelo mirar. Lo se, pero no puedo evitarlo.



Hamid Karzai. Presidente de Afganistan. Ejemplo claro de cómo llevar con dignidad y elegancia un traje regional, demostrando, una vez más, que la elegancia (como la belleza) está en el interior.



Michael Stipe,cantante de REM. Puede que esté aquí movido por mi adoración a su banda y a sus letras pero también por cómo se pone lo que le da la real gana y siempre mola. Siempre. No creo que nadie más aguante el ya mítico antifaz verde de los indios de la Amazonia como él (o como los propios indios). Su faceta pública de activista pro derechos humanos, gay, izquierdista, ecologista, etc, etc. hacen que el círculo se cierre. Muy grande Stipe.



Stefano Pilati. El diseñador de YSL parece siempre recién salido de la ducha. Parece de esa gente que nunca suda ni se despeina, ni llega a casa como si hubiera estado huyendo de una banda de latin kings. Él es impoluto y tiene un buen gusto innato. Un diez.



Y, por supuesto, Tom Ford. Es, junto a Pilati, los únicos a los que se les nota las horas frente al espejo pero eso no le resta ni un ápice de atractivo. Diseñador, estilista, reflotador de casas en decadencia, porno-star, modelo... Nadie diría, a priori, que algo así pudiera salir de Texas (el hogar de W).

Si es que ya lo dice Pereza: "qué difícil ser lo más, qué fácil ser elegante!".

miércoles 10 de junio de 2009

Promesas que no valen nada



Cuántas veces hemos oído/leído eso de "es la nueva promesa de la moda"?. Visto lo visto, tal vez demasiadas. En un negocio en el que casi cada año hay una nueva luminaria rebosante de nuevas ideas, el término "fugaces" se queda corto para definir cuál es la situación real.
Si en la música (en inglés que es la que, al fin y al cabo, cuenta) cada mes hay un nuevo Bowie, unos nuevos Oasis, nuevos Radiohead y al sonido Manchester le sucede el clubbing y a éste el neo-folk, en la moda parece que ocurre algo parecido. No en las tendencias que, después de todo, forma parte de su propia naturaleza, sino en los nombres propios. Encumbrados por unos medios enfrascados en su propia guerra por ver cuál es más cool (hijos todos de la misma madre), los nombres propios que vendrán a salvar al Mundo Moda pasan tan rápido que ni tiempo nos da a memorizarlos siquiera. Su trabajo suele ser tan efímero y olvidable que rápidamente pasa a ser relegado por una nueva estrella emergente o lo que es aún peor, por la consabida coletilla (que todos hemos dicho alguna vez): "cómo se llamaba aquel diseñador de aquel vestido de (añádase celebdorra al gusto) en los (añádase entrega de premios o festival de postín)?".

Porque, por ejemplo, en qué momento Julian McDonald dejó de ser el nuevo gurú de lo sexy para acabar refugiado en la Fashion Week de Londres (cada vez más provinciana a fuerza de querer ser cada edición más avant garde)?.
Cuándo Henry Holland dejó de hacernos gracia?. Cuándo sus camisetas dejaron de provocar erecciones masivas en los trendys del mundo occidental?. Fué al ver sus clones en toda la Galaxia Moda Pronta o fue antes?.



Desde cuándo Jeremy Scott ya no es nadie (si es que alguna vez fue alguien)?. Desde que a Karly ya no le mola públicamente o desde que Madonna ya no lleva sus diseños (en realidad, sólo fue una vez)?. O desde que Lenny Kravitz ya no pone música a sus (supuestamente) rompedores desfiles?.

Y aquí en el pueblo, por qué Duyos ya no es la Gran Esperanza Blanca?. Alguien sabe qué fue de las niñas de El Delgado Buill?. Perecieron ahogadas bajo los sucesivos premios a la mejor colección de Cibeles?. Y alguien sabe dónde demonios se vende su ropa?.
Por qué María Escoté ya no parece sonar tan guay?. Cuánto de nouvelle le queda a Roberto Piqueras?.

Todo esto puede ser cuestión de una buena colección alabada hasta el paroxismo por los medios voraces de novedad y vanguardia o, simplemente, supuesta novedad vacía de contenido.
Rapidez. La velocidad de la luz para consumo masivo.
Si después de un par de colecciones de Proenza Schouler (ellos me encantan), nos dimos cuenta de que había poca tela que cortar (nunca mejor dicho), cuándo haremos público acto de contricción y correspondiente penitencia por alabar a las Rodarte?. Después de que pase la fiebre amarilla que aqueja a Lady Wintour o a la vez que Lady Obama saca del armario diseñadores latinos?. Menos mal que nos queda Madame Sarko y sus Dior. Menos mal que aún queda cordura.
No es un poco para pensar el hecho de que lo más interesante (y mejor) que se está haciendo actualmente (recordemos que corre el Año del Señor de 2009) sea lo que presentan nombres como De la Renta, Lagerfeld (a pesar de todo), Lacroix, Gaultier, Galliano o McQueen?. Gente que, en el mejor de los casos, lleva más de diez en este barullo.



No es para pensar la continua revisión via vintage de nombres retirados como Alaïa o Mugler?. No es para echarse a temblar cuando la "nueva silueta" que desbancará a las faldas globo y los vestiditos sueltos sean los vestidos de bandas de Hervé Leger que tantas alegrías (y posteriores arrepentimientos, sospecho) dieron a Ana matarilealmaricón Obregón y Azúcar Moreno allá por el principio de los 90´s?.

Cuánto tarda en forjarse una leyenda de la moda?. Una vida entera?. Dos colecciones consecutivas?. Una portada?.
Chanel necesitó toda su vida de trabajo, talento y empeño para llegar a ser lo que sigue siendo. Mucho me temo que nunca tuvo en mente ser una leyenda ni pasar a la Historia. A su favor tenía que eran otros tiempos, algo que juega en contra de los diseñadores actuales (entre los que, seguro seguro, que hay alguno que merece la pena) porque todo ha de ser refulgente, sorprendente y (si puede ser) turgente. Y cuanto antes, mejor.
A propósito de Chanel. El domingo fui a ver su biopic protagonizado por Audrey Tatou y bendecido por la propia maison. Creo que con decir que a ratos me dormí (profundamente) y que lo único que saqué en claro fue una buena tortícolis, ya está todo más que dicho.



Coco: de la rebeldía a la leyenda de Chanel. Pues ni rebeldía ni leyenda. Gabrielle se merecía algo mejor de sus compatriotas. Por suerte, ella no necesita halagos, portadas ni escándalos y mucho menos, una mala (malísima) película. Sólo hay que ver su obra, inseparable de su propia persona y de su vida. Eso es lo que define a un genio.

He vuelto a los comentarios. Soy débil de carácter. Lo sé.
Ah, y gracias a los fans. Ya son 30. Algo que ni soñaba hace bien poco.

domingo 7 de junio de 2009

Las Ventajas Semanal



Después de tanto tiempo ausente, mudo y en "modo auto", pensando seriamente dar por finiquitado este blog, hoy domingo 7 de junio, recién levantado, acabándome el segundo cigarro (debo dejarlo ya) de la mañana y antes de ducharme y dirigirme a votar (algo que no pensaba hacer pero en vista de cómo se presenta la cosa con Mayor Oreja, Cañizares y cia, no puedo dejar pasar), resulta que agradezco no haberle dado matarile a Las Ventajas.

Resulta que Silvio Papito Berlusconi, ese señor de look tan fascista años 30, se monta unas orgías de pánico (nuclear) en su villa de Cerdeña, rodeado de zorritas poligoneras de esas de minifalda, pelo de plancha y botas a la rodilla. Impagables las fotos excluivas de El País de hoy. Espero que el supuesto escándalo del neofascista este sea que se lo paga (o sea, las paga a ellas) con dinero público del país de Giorgio y Donatella. Espero que el escándalo no sea una poya por aquí y un tanguita por allá. Mataría por saber qué opina de todo esto su íntimo amigo el de los cincuenta y tantos guardaespaldas y su mujer guerrillera (de Cristo Rey), por no hablar de su yerno Agggg. Es que ya se sabe que la derecha cuando se desboca pierde el norte...

Otro que parece haber perdido el norte es Pedro (Almodóvar, no confundir con el sempiterno novio virgen de Heidi), en sus críticas (guerra abierta) contra el maestro Boyero y su jefe Borja Hermoso. Leo su blog con detenimiento y debo confesar que no me aclaro mucho. Se empeña en dejar claro que lo suyo con Boyero no viene a cuento de las malas críticas a Los Abrazos Rotos pero no deja de parecer una pataleta infantil (con perdón). Llega un momento en la vida en que ya no aguantamos ni a la madre que nos parió?. El Almodóvar de Pepi, Lucy, Bom o de Átame hubiera montado semejante pifostio por una mala crítica?. Los homenajes en Cannes y el honoris causa en Harvard le están haciendo perder pié?. Son sólo inocentes preguntas. No hay mala intención en ello (estoy en un momento en que las polémicas me interesan cero y no te cuento si me atañen directamente...). Una mala crítica con una polémica adecuada puede ayudar a publicitar una obra, digamos, regular?. Más preguntas sin respuesta.



La iglesia (católica, cuál si no?), está otra vez en la palestra por un quítame allá esas pajas con menores y Cañizares afirma sin rubor que es peor el aborto que la pederastia. Es fácil hablar cuando algo no te afecta, cuando sabes que jamás vas a verte en la que probablemente, sea la decisión más jodida de toda tu vida. Mientras tanto, nos volvemos a escandalizar (qué cansancio!) por algo que todo el mundo sabe desde siempre. Toqueteos de sacristía y babosos sin conciencia. Mientras tanto, es mucho más cómodo cargar contra las mujeres que abortan que contra los viejos (o no tanto) que manosean de paso que joden la vida para siempre a cualquier menor que les pille cerca. De las declaraciones del cura este de Canarias no pienso ni comentar nada. Bueno sí. Recordar la frase mítica de Santiago Segura en Airbag: "la culpa es de los padres que las visten como putas...". Pues eso.

He quitado los comentarios, aunque conociéndome en cualquier momento puedo volver a ponerlos. Mientras tanto, arriba hay una dirección de correo donde podeis ponerme verde o lo que querais.

viernes 5 de junio de 2009

Friday I´m in love



Viernes y lloviendo, para variar.
Para variar, me voy a tomar algo.
Para variar, me prometo no pasarme.
Prometo postear algo más interesante en breve (para variar) pero, de momento, me siento un poco Amanda Gris.
Hoy me han vuelto a decir que cada vez estoy más delgado (para variar). Yo cada día me veo más mono, a pesar de todo. Cuestión de matices, supongo...

martes 2 de junio de 2009

Héroes



Se que puedes regenerarte, pero no quiero que sufras...

West (puede volar) a Claire (puede regenerarse).
Save the cheerleader, save the world.